lunes, 21 de marzo de 2016

Encuentro de catequesis con los Niños - Montero - Santa Cruz

Incontri con i bambini del catechismo. Via crucis animato da loro. Preparazione alla domenica delle palme.... giornate...

Posted by Ana Isabel Merlo on sábado, 19 de marzo de 2016

Domingo de Ramos en Montero - Barrio Virgen de Cotoca - Montero

Domingo de ramos!!!! Lindo y significativo... desde la plaza hasta nuestra iglesia cantando y rezando! Niños, jòvenes y adultos por todos lados....

Posted by Ana Isabel Merlo on domingo, 20 de marzo de 2016

domingo, 13 de marzo de 2016

"LA CELDA DEL AMOR, SIEMPRE ABIERTA" - 14 DE MARZO 2016

Padre Kolbe: el hombre que “se hace cargo”



Continuamos nuestro viaje recorriendo el camino propuesto por el Jubileo de la Misericordia y nos detenemos en la tercera obra de misericordia: “vestir al desnudo”. La Biblia propone una actitud de compasión frente a la desnudez: “Comparte tus vestidos con los que están desnudos.” (Tb 4, 16): es una de las recomendaciones que Tobit hace con mayor fuerza a su hijo Tobías. Para ponerse en viaje, Tobías debe aprender a dar limosna, debe aprender el arte del compartir. En el lenguaje bíblico limosna no es, como nos imaginamos, un gesto de benevolencia hacia alguna persona que padece una necesidad, sino es una actitud de misericordia mediante la cual se quiere expresar una relación plena, un acuerdo profundo, una comunión generosa e incondicional con las creaturas de Dios que encontramos en el viaje de la vida.

La escritura alaba a quien “viste al desnudo” (Ez 18, 16) y reconoce en este acto el verdadero ayuno: “Este es el ayuno que yo amo –oráculo del Señor–: cubrir al que veas desnudo” (Is 58,7). En el juicio universal esta acción es calificada como obra de misericordia porque justamente sobre la misericordia y el amor seremos juzgados: “Estaba desnudo, y me vistieron" (Mt 25, 36). El juicio universal según Mateo, consiste en la misericordia brindada hacia los más necesitados. En la parábola del buen samaritano (Lc 10, 25-37) está indicado el respeto y el cuidado que los cristianos deben tener hacia el cuerpo, sobre todo de quien se encuentra en el sufrimiento y en la desnudez.

El acto humano de vestir a quien está desnudo se basa, para la Biblia en el gesto originario del mismo Dios que revistió la desnudez humana preparando las túnicas para vestir a Adán y Eva después de la transgresión: “El Señor Dios hizo al hombre y a su mujer unas túnicas de pieles y los vistió.” (Gen 3, 21). Ellos verán restituida su dignidad, verán su fragilidad envuelta por la misericordia divina, sus límites protegidos y cubiertos. Vestir al que está desnudo implica un cuidar de su cuerpo, pero también un cuidar de su alma, en cuanto que el vestido protege la interioridad y subraya que el hombre es una interioridad que necesita custodia y protección.

Del Padre Kolbe: el hombre que “se hace cargo” de los otros, Warren P. Green[1] y Daniel L. Schlafly[2] afirman: “Numerosos testigos han declarado que en el otoño-invierno 1939/1940 el padre Kolbe ayudó a muchos pobres sin tener en cuenta si eran cristianos o judíos…”. En Niepokalanów fueron acogidas, durante la guerra 3500 personas, de las cuales 1500 eran judíos. La primera llegada de los hebreos a Niepokalanów se remonta al 12 de diciembre de 1939.

Padre Kolbe, que era el superior del convento, acogía con corazón franciscano a todos los desdichados y compartía con ellos todo lo que era posible. Trataba con gran amor a los judíos y a todos los prófugos. La comida para los judíos, como para todos en el convento, era simple, pero atentamente preparada y en cantidad suficiente para el desayuno, el almuerzo y la cena. Además, los judíos enfermos recibían porciones especiales, según las necesidades que tenían.

Fray Hieronim (muerto el 4 de agosto del 2001) y fray Juventyn (muerto el 27 de julio de 1997) recordaban estas instrucciones de Maximiliano: “Tenemos que hacer de todo para aliviar la esclavitud de estas pobres personas, arrancadas del nido de sus familias y privadas hasta de las cosas indispensables. Tenemos que hacernos cargo de nuestros compatriotas (…). No tienen que existir diferencias por su religión o raza. Son todos polacos, incluso los judíos”. “Para cada uno Maximiliano tenía una palabra de consuelo, se acercaba a cada uno que lloraba para aliviarlo en su situación dolorosa de desterrado. Nosotros frailes, atraídos de su ejemplo, compartíamos con ellos la comida y la ropa.
 La sra. Zajac, portavoz de los hebreos refugiados en Niepokalanów le dice a Padre Kolbe: “nuestras vidas fueron destruidas por la invasión. Fuimos sacados de nuestras casas y llevados por la fuerza al exilio. Para nosotros fue imposible celebrar la Fiesta de la Luz[3]. Tuvimos que renunciar a la fiesta de Hanukkah, ahora nuestros hijos pueden finalmente ser partícipes de una fiesta. Es una experiencia muy linda para nuestros pequeños. Obligados a abandonar sus casas y la seguridad que el contexto familiar le aseguraba, estaban confundidos y muertos de miedo… asustados”. Pero, el padre Maximiliano, juntos a sus hermanos, los hacían sentir en casa y les transmitía seguridad y estabilidad. Nos han revestido de acogida y de dignidad.”

Los prisioneros de guerra, los sin techo, los huérfanos, los hebreos expulsados de todos lados, en Niepokalanów, por fin, se sintieron como en su casa. Los excluidos de la vida, en la desnudez de su impotencia y miseria, en la humillación y privación de su dignidad, experimentaron la belleza de vivir con los frailes que se hacían cargo de ellos. Maximiliano con sus frailes no organizaron una colecta para ayudar y enviar a los necesitados, sino que los recibieron bajo su mismo techo. En el encuentro cara a cara con el pobre nos dio una demostración concreta de caridad y gratuidad. La persona acogida no se sentía humillada, sino en el centro de una relación de ternura y amor que de devolvió su propia unicidad como persona, de creatura de Dios.


Un proverbio indio dice: “todo lo que no es donado, regalado, se pierde”
Nosotros somos ricos solo que lo que donamos.

Angela Esposito MIPK


[1] Director católico del St: Louis for Holocaust Studies
[2] Hebreo de St Louis University.
[3] La Fiesta de la Luz  recuerda la victoria sobre el antiguo tirano Antíoco IV y la purificación del templo.


 www.kolbemission.org


JMJ en Montero - Vicaría Norte

Giornata della gioventù nella vicaria di Santa Cruz.... del nostro Centro hanno partecipato 225 giovani... e poi.... non...

Posted by Ana Isabel Merlo on domingo, 13 de marzo de 2016

sábado, 13 de febrero de 2016

LA CELDA DEL AMOR, SIEMPRE ABIERTA - 14 DE FEBRERO 2016

La segunda obra de misericordia corporal: 
“Dar de beber al sediento”
Padre Kolbe, hombre-cántaro




“Tuve sed, y me dieron de beber” (Mt 25, 35)
Cada minuto en el mundo mueren cuatro niños por falta de agua. Más de mil millones de personas no tienen acceso al agua potable y más del doble no tienen agua corriente. La previsión del vicepresidente del Banco mundial Ismael Serangeldin, el cual en 1995 afirmó que “las guerras del próximo siglo se librarán por el agua, es ya una realidad si se piensa, que en diversos conflictos en curso, el problema del acceso a los recursos hídricos y su control está muy presente. El agua se ha convertido en el oro azul.

En la encíclica Laudato si, el Papa Francisco trata el tema del agua: “el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamen­tal y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el de­recho a la vida radicado en su dignidad inalienable.”(n° 30)

Un día Jesús dijo a los apóstoles: “Denles ustedes mismos de comer”. Es un mandato que repite hoy a todos nosotros: “Les aseguro que cualquiera que dé de beber, aunque sólo sea un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños por ser mi discípulo, no quedará sin recompensa» (Mt 10,42).
Cada tipo de sed conduce al pozo de Siquém porque, en el fondo, tenemos sed de Dios. “Como la cierva sedienta busca las corrientes de agua, así mi alma suspira por ti, mi Dios” (Sal 42). El agua no es algo de lo que se pueda prescindir, no es un lujo. El agua es una necesidad vital. Mucho más lo es Dios, mi agua, mi vida: como Jesús, en el pozo de Siquém, el Padre Kolbe se sienta al lado de cada hombre y mujer, se hace compañero de camino de cada uno para saciar la sed más profunda.
El padre Maximiliano dio de beber a los sedientos. Apagó la sed de darle un sentido, un  significado a sus vidas. Dio una mano en los momentos de tristeza, de oscuridad, de desesperación. Ayudó también a aceptar el sufrimiento y las derrotas, y poco a poco, a comprender su sentido. Ya estando cerca su arresto les infunde a sus hermanos la calma y la paz necesarias para afrontar el tiempo de la persecución nazi.

En Auschwitz, a un compañero de prisión que le dice de odiar a los alemanes, el padre Kolbe responde: “No permitamos a nuestros torturadores de volvernos como ellos, el odio no es una fuerza creadora, solo el amor crea”. Sus palabras fueron como un bálsamo, como rocío: que curan los corazones rotos por el odio y derriban los muros de la división.

Cuando los grupos de detenidos podían reunirse alrededor de él sin llamar la atención de los guardias, él les hablaba de Dios, de la fe, del valor sublime de la vida cristiana, y esas personas tan probadas y con la muerte en el corazón, parecían revivir. “Invadido por el optimismo franciscano, padre Kolbe se propuso de devolverles la confianza en sí mismos, de ayudarlos a encontrar la bondad más profunda de la vida, señalando como modelo la Inmaculada, que encarna la belleza, la frescura y a pasión por la vida”.


Al final del mes de julio, un prisionero de su mismo bloque se escapó. Por uno que se escapaba, diez debían morir en su lugar en el bunker del hambre. Cada uno deseaba no ser elegido. El padre Kolbe no fue elegido, ofreció su vida por un desconocido y para dar de beber a los otros nueve condenados, sedientos de verdad, de afectos, de paz.

Un grupo de diez, con padre Maximiliano “a la cabeza”, se encaminan para ir al sótano del bloque 11. A los prisioneros no les dan de comer ni de beber. Ellos morían principalmente de sed. En el infierno de deshumanización de Auschwitz no podía faltar la tortura de la sed, del no dar de beber, que conduce a una muerte terrible. De los primeros signos de deshidratación, -mareos, la piel se reseca, aparece a fiebre, el sentido de desorientación-, se llega a la hinchazón de la lengua, a no poder caminar y a arrastrarse por falta de fuerzas, a agrietarse la piel, el hígado y los riñones no funcionan, se pierde la capacidad de controlar el ritmo de la respiración y los latidos del corazón.
Si el hambre es terrible, la sed es mayor aún.

Maximiliano, el mártir de la caridad, se convirtió en cántaro para dar de beber a los otros. Llenó los cántaros vacíos de la vida. Vida carente de sentido. Cántaro vacío de amor y de alegría. Saber responder a esta sed profunda es el arte de amar.
Feliz el que se abre los horizontes de la verdad, de la paz de la que todos tenemos una sed inextinguible. 

Angela Esposito - MIPK



Papa Francisco y Patriarca Kirill: histórico encuentro en Cuba


“Somos hermanos”, dijo Francisco cuando abrazó a Kirill en la pequeña sala de protocolo del aeropuerto de La Habana donde el encuentro tuvo lugar. Luego los líderes se besaron tres veces en la mejilla, y Kirill dijo al papa, a través de un intérprete, “ahora las cosas serán más fáciles”.
Vestidos con sus galas rituales, ambos líderes religiosos se mostraron sonrientes y afables antes de que la reunión iniciara y de la que emergieron dos horas después con una declaración conjunta de ambos líderes que resumía el sentido del encuentro: “no somos competidores, sino hermanos”.
El documento de 30 puntos hizo énfasis en la necesidad de la unidad de ambas iglesias, sobre todo en temas de interés común como la persecución de cristianos en Irak y Siria, donde “la violencia se ha cobrado miles de víctimas”, al mismo tiempo que hizo “un llamamiento a la comunidad internacional” para evitar más desplazamientos de ciudadanos de estos credos y otros tradicionales en el Medio Oriente.
“Esperamos que nuestro encuentro contribuya a la reconciliación a donde hay tensiones entre los greco-católicos y los ortodoxos”, agregó el texto.
Ante una fila de sacerdotes católicos y otra de ortodoxos, ambos firmaron el documento conjunto, que clausuró las conversaciones a puertas cerradas de los jerarcas.
Reunidas en un pequeño salón de protocolo del aeropuerto capitalino José Martí, ambas delegaciones intercambiaron regalos y se presentaron los unos a los otros. “Si sigue así Cuba será la capital de la unidad”, comentó Francisco en unas breves palabras improvisadas luego de firmar de declaración conjunta.
“Hablamos de nuestras iglesias, coincidimos que la unidad se hace caminando. Hablamos claramente sin medias palabras”, agregó.
“Fue una conversación con mucho contenido, que nos dio la oportunidad de entender las posiciones de uno. Las dos iglesias pueden cooperar en todo el mundo y trabajar conjuntamente”, explicó por su parte Kirill tras la firma de la declaración. 
El papa Francisco, quien estuvo en Cuba hace cinco meses y fue facilitador del deshielo entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, partió hacia México.
Kirill, arribó a la isla en la víspera, para una visita oficial a la isla hasta el domingo, que también lo llevará hacia varios países de Sudamérica. Ambos líderes fueron recibidos por el presidente Raúl Castro al pie de la escalerilla de los aviones que los trasladaron a Cuba.
Aunque la reunión de La Habana fue considerada en algunos círculos católicos como un importante avance ecuménico, Francisco también ha sido objeto de críticas que lo acusan de ser utilizado por un Kremlin deseoso de ganar terreno político entre los cristianos ortodoxos y en la escena mundial en momentos en que Rusia está cada vez más aislada de Occidente.
Cuba tuvo una ubicación única e ideal para la reunión: lejos de las batallas territoriales entre católicos y ortodoxos en Europa, además de que es un país familiar para el primer Papa de origen latinoamericano, pero igualmente conocido por la iglesia rusa, dados sus antecedentes antiestadounidenses y su legado soviético.
“Cuba es de hecho un lugar profundamente espiritual en términos de prácticas afrocubanas no es, ni nunca ha sido un lugar muy religioso en el sentido católico formal”, explicó el analista y experto en Cuba del Baruch College de Nueva York, Ted Henken. “Creo que este hecho junto con su conexión única geopolítica de Rusia se ha convertido en un “terreno neutral” ideal y de confianza para dicha reunión”.
El Vaticano espera que en encuentro mejore las relaciones con otras iglesias ortodoxas y estimule los avances en el diálogo sobre las diferencias teológicas que dividieron al cristianismo del Oriente y el Occidente desde el Gran Cisma de 1054.


miércoles, 13 de enero de 2016

"LA CELDA DEL AMOR, SIEMPRE ABIERTA"

Padre Kolbe, hombre de compasión



Año de gracia 2016: todo en nombre de la misericordia como lo demuestra el Jubileo Extraordinario de la misericordia iniciado el 8 de diciembre de 2015.

“La misericordia no es algo nuevo en la vida de los cristianos. Pero el Papa Francisco lo propone como si se tratara de una fuerza nueva y revolucionaria. Se trata de la parte más compleja y fascinante de este pontificado”1.

El Papa, en el Ángelus de la solemnidad de Cristo Rey, afirmó:” Ante las muchas) laceraciones en el mundo y las demasiadas heridas en la carne de los hombres, pidamos a la Virgen María que nos sostenga en nuestro compromiso de imitar a Jesús, nuestro Rey, haciendo presente su reino con gestos de ternura, comprensión y misericordia.”2.

En el mundo reina la lógica de la violencia, del odio y de las armas. La lógica de los intereses económicos. En el momento en que los conflictos parecen que no tienen solución y los corazones parecen endurecidos, el Papa nos invita a dirigir nuestro pensamiento a la Madre de la Misericordia.
La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios... Su canto de alabanza, en el umbral de la casa de Isabel, estuvo dedicado a la misericordia que se extiende «de generación en generación »3.

El jubileo es un compromiso para profundizar la fe y vivir con renovada autenticidad el testimonio cristiano. Los frutos de este compromiso son las obras de misericordia, es decir los gestos de caridad hacia los hermanos: dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, dar techo a los que no lo tienen; pero también consolar al que sufre, enseñar a quien no sabe, aconsejar al que está en la duda. Las obras de misericordia son 14, y hacen referencia no solo al cuerpo, sino también al espíritu del prójimo.

Nos dejaremos guiar, en este año de gracia 2016, san Maximiliano Kolbe, mártir de la caridad y hombre de misericordia en el 75º aniversario de su martirio por amor. Es un faro luminoso. Nos indica el camino para vivir las obras de Misericordia, comenzando de este mes: dar de comer al hambriento. Es la primera obra de misericordia corporal recomendada por la Iglesia a todas las personas en escucha de la Palabra de Dios:

“denles de comer ustedes mismo... tomó los cinco panes y los dos pescados, y
levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición, partió los panes, los dio a sus
discípulos, y ellos los distribuyeron entre la multitud”4.

Según los discípulos la gente tendría que haberse comprado de comer. Para Jesús, en cambio, el comprar lo sustituye por el compartir: esto significa que las relaciones entre nosotros deben cambiar. Jesús no nos pide un gesto de caridad, sino que la vida de cada uno de nosotros sea don para los demás. El verbo comprar se sustituye por el verbo dar.

Con solicitud, porque es un imperativo. Es un mandato por amor.

Jesús ha asociado a su gesto de compasión a los apóstoles de cada tiempo.

Después del primer encarcelamiento el Padre Kolbe fue capaz de volver a Niepokalanów el 08 de diciembre del 39 con cuatro sacerdotes y cuarenta hermanos. Desde su detención el 19 de septiembre, el convento sufrió una gran devastación. Muchas cosas habían sido robadas. Incluso los utensilios de cocina y otras herramientas habían desaparecido. El padre Kolbe no pudo imprimir más la revista: las máquinas de impresión habían sido clausuradas. No se da por vencido. Le cierran la tipografía y abrió un comedor para alimentar a las víctimas de la guerra.

Apenas dos días después del regreso del padre Maximiliano a Niepokalanów, el convento se transformó en un centro de acogida para 3500 refugiados expulsados de la región de Poznan.

Si sacias al que vive en la penuria, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como al mediodía 5.
Sigmund Gorson, prisionero de Auschwitz, contaba que Maximiliano compartía su ración de alimento con algunos prisioneros. Era para todos sus compañeros de prisión una luz en las tinieblas del campo porque estaba lleno de Dios. Inspiraba en sus compañeros confianza, coraje, bondad…6.

Donde el corazón humano se entrega con misericordia y perdón, es siempre el tiempo de la luz.

Angela Esposito, MIPK




1 Andrea Piersanti, periodista y docente universitario de comunicación. Autor del documental La nueva Iglesia de Francisco.
2 Solemnidad de Cristo Rey, 2015.
3 Cfr. MV, 24
4 Mt 14,16b.19.
5 Is 58,10.
6 Testimonio de Sigmund Gorson en la Catedral de S. Patricio en New York.

www.kolbemission.org