Día 18: El Burro y la vaca
La creación ha sido hecha en
Cristo, y por eso es importante que la recordemos en esta novena. Sobre todo,
cuando en estos tiempos se hace tan importante reflexionar sobre la ecología.
Antes de comenzar, hagamos un pequeño momento de silencio y escuchemos los
ruidos que la naturaleza nos brinda.
En
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Canto
Presentación
del personaje del día:
San Francisco, creador del pesebre, introduce dos
nuevos elementos en la representación del nacimiento del niño Dios. En estos
dos animales, se representa toda la armonía de la naturaleza que llega a su
plenitud en Jesucristo. También se nos recuerda que a aquél a quien nadie quiso
recibir en su casa, fue calentado y acogido por estos animales. (Mientras se coloca la figura en el
pesebre se puede cantar)
Lectura Bíblica
(Is 11,1-):
Una rama saldrá del tronco de Jesé, un brote
surgirá de sus raíces. Sobre él reposará el Espíritu de Yahvé, espíritu de
sabiduría e inteligencia espíritu de prudencia y valentía, espíritu para
conocer a Yahvé y para respetarlo, y para gobernar según a sus preceptos.
No juzgará por las apariencias ni
se decidirá por lo que se dice, sino que hará justicia a los débiles y
defenderá el derecho de los pobres
del país. Su palabra
derribará al opresor, el soplo de sus labios matará al malvado.
Tendrá como cinturón la justicia, y la lealtad será el ceñidor de sus caderas.
El
lobo habitará con el cordero, el puma se acostará junto al cabrito, el ternero
comerá al lado del león y un niño chiquito los cuidará. La vaca y el oso
pastarán en compañía y sus crías reposarán juntas, pues el león también comerá
pasto, igual que el buey. El niño de pecho jugará sobre el nido de la víbora, y
en la cueva de la culebra el pequeñuelo meterá su mano. No cometerán el mal, ni
dañarán a su prójimo en todo mi Cerro santo, pues, como llenan las aguas el
mar, se llenará la tierra del conocimiento de Yahvé.
Palabra del Señor.
Meditación:
Recibir a Jesucristo en la propia vida implica
luchar activamente por la paz. La mula y el buey son expresión de la pobreza en
la cual nace Jesús: ¡El Salvador ha elegido nacer en medio de los más pobres, y
en condiciones inhumanas!
El nacimiento de este Rey de la gloria, es una
denuncia a todos los atropellos que se cometen a los hermanos. La naturaleza no
podrá encontrarse en paz mientras los hombres y mujeres no aprendamos a vivir
en armonía tanto entre nosotros como con el resto de la creación. Y para poder
ser solidarios debemos comenzar por hacernos pobres, tanto que seamos libres
para proclamar con nuestras vidas que el lobo habita con el cordero.
A cada intención respondemos: Te lo pedimos, Señor.
- Que sepamos cuidar y proteger
la creación, que Tu nos regalas. Oremos.
-Que seamos agradecidos por todo
lo que nos das. Oremos.
(se pueden añadir intenciones)
Despedida:
El
Dios creador, que nos recuerda su amor en cada huella de Él que encontramos en
la naturaleza, nos bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu
Santo. Amén.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario