viernes, 8 de agosto de 2014

9 DE AGOSTO - QUINTO DÍA DE LA NOVENA A SAN MAXIMILIANO KOLBE

¡SAN MAXIMILIANO, UN HOMBRE LIBRE!
   ¡No nos dejemos robar la esperanza!


 Para cada día
CANTO

Invitación a la alabanza

Guía:    En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Asamblea: Amén

Guía: Bendito sea el Señor Dios, Trinidad de amor: luminosas son sus obras, misericordiosos sus caminos. A Él dé gloria toda criatura. El bendiga y exalte toda criatura.

Asamblea: Tuya es la gloria, el honor y la adoración Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén

Invocación al Espíritu:
1L.-       Ven a nosotros, Espíritu de Cristo,
Ven a juzgarnos, frágiles discípulos,
Desviados de miles tentaciones, siempre necesitados de 
conversión.

Estribillo

2L.-       Tú has iluminado a los hombres de fe
de todos los pueblos y de todo tiempo;
has inspirado a los profetas y sostenido a los mártires;
has guiado a Jesús de Nazaret y a sus primeros discípulos;
has sostenido y sostienes la Iglesia
en su dificultoso navegar en las tempestades de la historia.

Estribillo

Asamblea.-Haznos comprender, sobre las huellas del padre Kolbe,
   la fuerza del Evangelio de la cruz,
   releído con los ojos de los pobres y de los humildes,
   anunciado hasta los confines de la tierra.
   Amén.

Estribillo

Quinto día

¡No nos dejemos robar la esperanza!

Del Papa Francisco:
Es cierto que en algunos lugares se produjo una «desertificación» espiritual, fruto del proyecto de sociedades que quieren construirse sin Dios o que destruyen sus raíces cristianas.
En el desierto se vuelve a descubrir el valor de lo que es esencial para vivir; así, en el mundo contemporáneo, son muchos los signos de la sed de Dios, del sentido último de la vida, a menudo manifestados de forma implícita o negativa. Y en el desierto se necesitan sobre todo personas de fe que, con su propia vida, indiquen el camino hacia la Tierra prometida y de esta forma mantengan viva la esperanza». En todo caso, allí estamos llamados a ser personas-cántaros para dar de beber a los demás. A veces el cántaro se convierte en una pesada cruz, pero fue precisamente en la cruz donde, traspasado, el Señor se nos entregó como fuente de agua viva. ¡No nos dejemos robar la esperanza!(E.G. 86)

G.- En el viaje de la vida, a veces inseguro por nuestra debilidad e inconstancia, las palabras del salmo 22  infunden coraje y seguridad. El Señor nos viene al encuentro para restaurarnos y guiarnos para sentirnos justos:

El Señor es mi pastor,  
nada me puede faltar. 
Él me hace descansar en verdes praderas, 
me conduce a las aguas tranquilas  
y repara mis fuerzas; 
me guía por el recto sendero, 
por amor de su Nombre. 

Aunque cruce por oscuras quebradas, 
no temeré ningún mal, 
porque tú estás conmigo: 
tu vara y tu bastón me infunden confianza. 

Tú preparas ante mí una mesa, 
frente a mis enemigos; 
unges con óleo mi cabeza 
y mi copa rebosa. 

Tu bondad y tu gracia me acompañan 
a lo largo de mi vida; 
y habitaré en la Casa del Señor, 
por muy largo tiempo.

De los escritos de san Maximiliano:
La Inmaculada nos conduce con mano potente y cariñosa, entre espinas, a lo largo de senderos impracticables, entre abismos y ciclones. El demonio, por su parte, se esfuerza por hacernos daño de todas las formas posibles.
Nosotros, sin embargo, tratamos de estrecharnos cada vez más en torno a Ella y así vamos adelante, o, mejor dicho, volamos a gran velocidad. Gloria a Ella por todo. (SK 497)

Momento de silencio reflexivo

San Maximiliano, tu encendías en ti y en los demás la esperanza.

-       ¿Cómo crece en mi la esperanza y cómo la enciendo en quienes encuentro?

Oración final a san Maximiliano
San Maximiliano María,
valiente testimonio de amor en los tramos oscuros de la historia,
presencia amorosa de Dios en los campos de la muerte,
patrono de nuestros difíciles tiempos: escucha nuestra oración.

Tú que has amado la Virgen Inmaculada sin límites,
tú que has luchado contra el mal
con las armas del amor y de la oración,
tú que no has vacilado para entregarte a la muerte
para conducir al Cielo a los pobres condenados,
ayúdanos a encarnar la presencia de María
en nuestra cotidianidad.

Enséñanos a gastar nuestra vida para que el hombre,
nuestro hermano, reencuentre la dignidad y la grandeza.
Ayúdanos a donar a los hermanos el amor a María, nuestra Madre, 
para vivir la vida buena del Evangelio de Jesús.

Haz que el recuerdo de tu sacrificio despierte en nosotros
el deseo de imitarte y de ofrecer la vida por los demás.

Ruega por nosotros a la Virgen Inmaculada,
para que nos asemejemos a Ella y la hagamos presente
en nuestras familias, en nuestras comunidades
y en el mundo entero. Amén.


8 DE AGOSTO - CUARTO DÍA DE LA NOVENA A SAN MAXIMILIANO KOLBE

¡SAN MAXIMILIANO, UN HOMBRE LIBRE!
¡No nos dejemos robar la comunidad!


Invitación a la alabanza

Guía:    En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Asamblea: Amén

Guía: Bendito sea el Señor Dios, Trinidad de amor: luminosas son sus obras, misericordiosos sus caminos. A Él dé gloria toda criatura. El bendiga y exalte toda criatura.

Asamblea: Tuya es la gloria, el honor y la adoración Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén

Invocación al Espíritu:
1L.-       Ven a nosotros, Espíritu de Cristo,
Ven a juzgarnos, frágiles discípulos,
Desviados de miles tentaciones, siempre necesitados de 
conversión.

Estribillo

2L.-       Tú has iluminado a los hombres de fe
de todos los pueblos y de todo tiempo;
has inspirado a los profetas y sostenido a los mártires;
has guiado a Jesús de Nazaret y a sus primeros discípulos;
has sostenido y sostienes la Iglesia
en su dificultoso navegar en las tempestades de la historia.

Estribillo

Asamblea.-Haznos comprender, sobre las huellas del padre Kolbe,
   la fuerza del Evangelio de la cruz,
   releído con los ojos de los pobres y de los humildes,
   anunciado hasta los confines de la tierra.
   Amén.

Estribillo

Cuarto día

¡No nos dejemos robar la comunidad!

Del Papa Francisco:
«…la vida se alcanza y madura a medida que se la entrega para dar vida a los otros. Eso es en definitiva la misión».
Recobremos y acrecentemos el fervor, «la dulce y confortadora alegría de evangelizar, incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas […] Y ojalá el mundo actual –que busca a veces con angustia, a veces con esperanza– pueda así recibir la Buena Nueva, no a través de evangelizadores tristes y desalentados, impacientes o ansiosos, sino a través de ministros del Evangelio, cuya vida irradia el fervor de quienes han recibido, ante todo en sí mismos, la alegría de Cristo». (E.G. 10)

G.- Un himno de alabanza se eleva a Dios con el salmo 68 y una invitación a reconocer y ensalzar su potencia. Es Él quien da vigor a su pueblo:

Pero los justos se regocijan, 
gritan de gozo delante del Señor 
y se llenan de alegría. 

Ya apareció tu cortejo, Señor, 
el cortejo de mi Rey y mi Dios hacia el Santuario: 
los cantores van al frente, los músicos, detrás; 
las jóvenes, en medio, van tocando el tamboril. 
¡Bendigan al Señor en medio de la asamblea! 
¡Bendigan al Señor desde la fuente de Israel! 
¡Reconozcan el poder del Señor! 
Su majestad brilla sobre Israel 
y su poder, sobre las nubes. 
El Dios de Israel concede a su pueblo
el poder y la fuerza.
¡Bendito sea Dios!

De los escritos de san Maximiliano:
El amor mutuo no consiste en el hecho de que nadie nos procure nunca disgustos, sino en que nos esforcemos en no procurar disgustos a los demás y nos acostumbremos a perdonar enseguida y totalmente todas las ofensas. En esta capacidad de soportarnos unos a otros consiste la esencia del amor mutuo. Escribe Santa Teresa: “Tú (Jesús) quieres amar a través de mi a todos aquellos que me mandaste amar”. Cuanto más profundo sea tal amor, tanto más eficaz será la actividad misionera. (SK 925)

Momento de silencio reflexivo

San Maximiliano, humilde y simple hermano de todos.

-       ¿Cómo nos tomamos cuidado de los demás, cómo nos animamos mutuamente y cómo nos acompañamos?

Oración final a san Maximiliano
San Maximiliano María,
valiente testimonio de amor en los tramos oscuros de la historia,
presencia amorosa de Dios en los campos de la muerte,
patrono de nuestros difíciles tiempos: escucha nuestra oración.

Tú que has amado la Virgen Inmaculada sin límites,
tú que has luchado contra el mal
con las armas del amor y de la oración,
tú que no has vacilado para entregarte a la muerte
para conducir al Cielo a los pobres condenados,
ayúdanos a encarnar la presencia de María
en nuestra cotidianidad.

Enséñanos a gastar nuestra vida para que el hombre,
nuestro hermano, reencuentre la dignidad y la grandeza.
Ayúdanos a donar a los hermanos el amor a María, nuestra Madre, 
para vivir la vida buena del Evangelio de Jesús.

Haz que el recuerdo de tu sacrificio despierte en nosotros
el deseo de imitarte y de ofrecer la vida por los demás.

Ruega por nosotros a la Virgen Inmaculada,
para que nos asemejemos a Ella y la hagamos presente
en nuestras familias, en nuestras comunidades
y en el mundo entero. Amén.

miércoles, 6 de agosto de 2014

7 DE AGOSTO - TERCER DÍA DE LA NOVENA A SAN MAXIMILIANO KOLBE

 ¡SAN MAXIMILIANO, UN HOMBRE LIBRE!

¡No nos dejemos robar el ideal del amor fraterno!



Invitación a la alabanza

Guía:    En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Asamblea: Amén

Guía: Bendito sea el Señor Dios, Trinidad de amor: luminosas son sus obras, misericordiosos sus caminos. A Él dé gloria toda criatura. El bendiga y exalte toda criatura.

Asamblea: Tuya es la gloria, el honor y la adoración Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén

Invocación al Espíritu:
1L.-       Ven a nosotros, Espíritu de Cristo,
Ven a juzgarnos, frágiles discípulos,
Desviados de miles tentaciones, siempre necesitados de 
conversión.

Estribillo

2L.-       Tú has iluminado a los hombres de fe
de todos los pueblos y de todo tiempo;
has inspirado a los profetas y sostenido a los mártires;
has guiado a Jesús de Nazaret y a sus primeros discípulos;
has sostenido y sostienes la Iglesia
en su dificultoso navegar en las tempestades de la historia.

Estribillo

Asamblea.-Haznos comprender, sobre las huellas del padre Kolbe,
   la fuerza del Evangelio de la cruz,
   releído con los ojos de los pobres y de los humildes,
   anunciado hasta los confines de la tierra.
   Amén.

Estribillo


Tercer día

¡No nos dejemos robar el ideal del amor fraterno!

Del Papa Francisco:
Pidamos al Señor que nos haga entender la ley del amor. ¡Qué bueno es tener esta ley! ¡Cuánto bien nos hace amarnos los unos a los otros en contra de todo! Sí, ¡en contra de todo! (E.G. 101)

G.- El amor fraterno es como el rocío que baja abundantemente dando refrigerio y vida. Donde reina el amor fraterno, Dios dona bendición y vida. Con el salmo 132 expresamos el valor de vivir en comunión:

¡Qué bueno y agradable
es que los hermanos vivan unidos!
Es como el óleo perfumado sobre la cabeza,
que desciende por la barba
—la barba de Aarón—
hasta el borde de sus vestiduras.
Es como el rocío del Hermón
que cae sobre las montañas de Sión.
Allí el Señor da su bendición,
la vida para siempre.

De los escritos de san Maximiliano:
Y ahora nosotros cumplimos y seguiremos cumpliendo la misión del amor hacia el prójimo, quienquiera que sea, para paliar la desgracia de los que sufren y para inflamar, mediante ello, sus corazones de un amor agradecido hacia la Inmaculada, Madre que ama a todas las almas del mundo entero. (SK 914)

Momento desilencio reflexivo
San Maximiliano, has sido testimonio luminoso de comunión fraterna.

-       ¿Cómo nos ayudamos a no dejarnos “robar” el amor fraterno?


Oración final a san Maximiliano
San Maximiliano María,
valiente testimonio de amor en los tramos oscuros de la historia,
presencia amorosa de Dios en los campos de la muerte,
patrono de nuestros difíciles tiempos: escucha nuestra oración.

Tú que has amado la Virgen Inmaculada sin límites,
tú que has luchado contra el mal
con las armas del amor y de la oración,
tú que no has vacilado para entregarte a la muerte
para conducir al Cielo a los pobres condenados,
ayúdanos a encarnar la presencia de María
en nuestra cotidianidad.

Enséñanos a gastar nuestra vida para que el hombre,
nuestro hermano, reencuentre la dignidad y la grandeza.
Ayúdanos a donar a los hermanos el amor a María, nuestra Madre, 
para vivir la vida buena del Evangelio de Jesús.

Haz que el recuerdo de tu sacrificio despierte en nosotros
el deseo de imitarte y de ofrecer la vida por los demás.

Ruega por nosotros a la Virgen Inmaculada,
para que nos asemejemos a Ella y la hagamos presente
en nuestras familias, en nuestras comunidades
y en el mundo entero. Amén.


martes, 5 de agosto de 2014

6 DE AGOSTO - SEGUNDO DÍA DE LA NOVENA A SAN MAXIMILIANO KOLBE

¡SAN MAXIMILIANO, UN HOMBRE LIBRE!



Segundo día

¡No nos dejemos robar el entusiasmo Misionero!

Del Papa Francisco:
Llama la atención que aún, quienes aparentemente poseen sólidas convicciones doctrinales y espirituales suelen caer en un estilo de vida que los lleva a aferrarse a seguridades económicas, o a espacios de poder y de gloria humana que se procuran por cualquier medio, en lugar de dar la vida por los demás en la misión. ¡No nos dejemos robar el entusiasmo misionero! (E. G. 80)

G.- Con el Salmo 125 agradecemos a Dios. El recuerdo del pasado hace brotar en el corazón del salmista el pedido de un gesto restaurador de parte de Dios.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,
nos parecía soñar:
la boca se nos llenaba de risas,
la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:
«El Señor ha estado grande con ellos».
El Señor ha estado grande con nosotros,
y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte,
como los torrentes del Negueb.
Los que sembraban con lágrimas,
cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,
llevando la semilla;
al volver, vuelve cantando,
trayendo sus gavillas.

De los escritos de san Maximiliano:
Hijo querido, con la enfermedad contribuyes muchísimo para conquistar el mundo entero y cada una de las almas a la Inmaculada y, a través de Ella, al sagrado Corazón de Jesús. Alégrate, pues, ya que tienes la posibilidad de hacer mucho por Ella. Y estimula a la alegría también a Fray Cirilo. Que todos los que te rodean, que de una u otra manera tienen contacto contigo, saquen de ese encuentro la serenidad y la alegría del espíritu en la Inmaculada.
Alégrate, pues, querido hijo. Que el saber que pertenecemos totalmente a la Inmaculada nos llene de una alegría sin límites. (SK 834)

Momento de silencio reflexivo
San Maximiliano Kolbe, tú siempre has contagiado a todos tus hermanos la pasión misionera que ha mantenido vivo en Niepokalanów el entusiasmo para anunciar el Evangelio.

-       En mi vida, en mi comunidad ¿cómo mantengo vivo el entusiasmo misionero?



5 DE AGOSTO - PRIMER DÍA DE NOVENA A SAN MAXIMILIANO KOLBE

¡SAN MAXIMILIANO, UN HOMBRE LIBRE!

«El decimocuarto día, vísperas de la Asunción, fue dada la orden de dar el golpe de gracia a los sobrevivientes…
Así murió Maximiliano Kolbe, y con él, el niño puro que había amado  a la Virgen con todo su corazón: así murió el joven sacerdote entusiasta, que había anotado en su diario la decisión de dedicarse a los demás hasta el sacrificio supremo; así murió el prisionero que alguna vez deseó que sus cenizas fueran esparcidas por el viento y que, el día de la Asunción, no era más que cenizas en la boca de un crematorio, así terminó en el silencio y en el abandono, aquella vida de la cual no queda nada más que el amor

(André Frossard)


Deseamos vivir estos nueve días en preparación al día de la memoria del gesto de amor de San Maximiliano siguiendo la invitación del papa Francisco a redescubrir la alegría del Evangelio que se renueva y se comunica anunciándolo con el propio testimonio así como ha animado toda la vida y la misión de Padre Kolbe.

“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de aquellos que se encuentran con Jesús… pueda el mundo de nuestro tiempo -que busca en la hora de la angustia, o de la esperanza– recibir la Buena Nueva no de evangelizadores tristes y desanimados, impacientes y ansiosos, sino de ministros del Evangelio cuya vida irradie amor, que ellos por primeros hayan recibido la alegría del Cristo”. (E.G. 10)

Así lo recuerda Pablo VI en Gaudete in Domino:

“¿Cómo no recordar, imagen luminosa para nuestra generación, el ejemplo del beato Maximiliano Kolbe, genuino discípulo de san Francisco? Durante las pruebas más trágicas, que ensangrentaron nuestra época, él se ofreció espontáneamente a la muerte para salvar a un hermano desconocido; y los testimonios nos refieren que el lugar de sufrimientos, que era frecuentemente visto como una imagen del infierno,  fue de alguna manera cambiado, por sus infelices compañeros como por él mismo, en la antesala de la vida eterna, de su paz interior, de su serenidad e de su alegría”.


Para cada día
CANTO

Invitación a la alabanza

Guía:    En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Asamblea: Amén

Guía: Bendito sea el Señor Dios, Trinidad de amor: luminosas son sus obras, misericordiosos sus caminos. A Él dé gloria toda criatura. El bendiga y exalte toda criatura.

Asamblea: Tuya es la gloria, el honor y la adoración Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén

Invocación al Espíritu:
1L.-       Ven a nosotros, Espíritu de Cristo,
Ven a juzgarnos, frágiles discípulos,
Desviados de miles tentaciones, siempre necesitados de 
conversión.

Estribillo

2L.-       Tú has iluminado a los hombres de fe
de todos los pueblos y de todo tiempo;
has inspirado a los profetas y sostenido a los mártires;
has guiado a Jesús de Nazaret y a sus primeros discípulos;
has sostenido y sostienes la Iglesia
en su dificultoso navegar en las tempestades de la historia.

Estribillo

Asamblea.-Haznos comprender, sobre las huellas del padre Kolbe,
   la fuerza del Evangelio de la cruz,
   releído con los ojos de los pobres y de los humildes,
   anunciado hasta los confines de la tierra.
   Amén.

Estribillo

Oración final a san Maximiliano
San Maximiliano María,
valiente testimonio de amor en los tramos oscuros de la historia,
presencia amorosa de Dios en los campos de la muerte,
patrono de nuestros difíciles tiempos: escucha nuestra oración.

Tú que has amado la Virgen Inmaculada sin límites,
tú que has luchado contra el mal
con las armas del amor y de la oración,
tú que no has vacilado para entregarte a la muerte
para conducir al Cielo a los pobres condenados,
ayúdanos a encarnar la presencia de María
en nuestra cotidianidad.

Enséñanos a gastar nuestra vida para que el hombre,
nuestro hermano, reencuentre la dignidad y la grandeza.
Ayúdanos a donar a los hermanos el amor a María, nuestra Madre, 
para vivir la vida buena del Evangelio de Jesús.

Haz que el recuerdo de tu sacrificio despierte en nosotros
el deseo de imitarte y de ofrecer la vida por los demás.

Ruega por nosotros a la Virgen Inmaculada,
para que nos asemejemos a Ella y la hagamos presente
en nuestras familias, en nuestras comunidades
y en el mundo entero. Amén.

Primer día

¡No nos dejemos robar el Evangelio!

Gesto simbólico: mientras se invoca al Espíritu Santo se pueden presentar el Evangelio, una imagen de Padre Kolbe y una luz. Permanecerán por los nueve días.

Del Papa Francisco:
En la Palabra de Dios aparece permanentemente este dinamismo de «salida» que Dios quiere provocar en los creyentes. Todos somos llamados a esta nueva «salida» misionera. Cada cristiano y cada comunidad discernirá cuál es el camino que el Señor le pide, pero todos somos invitados a aceptar este llamado: salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio.(E.G 20)

¡Dios nos libre de una Iglesia mundana bajo ropajes espirituales o pastorales! Esta mundanidad asfixiante se sana tomándole el gusto al aire puro del Espíritu Santo, que nos libera de estar centrados en nosotros mismos, escondidos en una apariencia religiosa vacía de Dios. (E.G. 97)

G.- El Señor vela sobre sus fieles cuando salen y cuando entran, en cada instante y movimiento de su vida desde el nacimiento hasta la muerte. Con el salmista levantamos los ojos hacia Dios para alcanzar la meta del viaje rezando con confianza el Salmo 120:

Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
el guardián de Israel.

El Señor te guarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.

El Señor te guarda de todo mal,
él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre.

De los escritos de san Maximiliano:
Jesús te está llamando con tanta ternura desde el inicio de tu existencia.
“Quien quiere venir detrás de mí reniegue a sí mismo, tome su cruz y me siga” [Mt 16, 24]: es la condición indispensable.
En el seguir a Jesús te tienes que distinguir por una constante, continua negación de ti mismo.(SK  962)

Momento de silencio reflexivo
San Maximiliano, en tu vida nada ni nadie te ha “robado” el Evangelio.

-       En mi vida, en mi comunidad ¿qué es lo que me “roba” el Evangelio?